El proyecto permitirá devolver el Parque Hernández a su aspecto original, ya que se recuperarán las seis fuentes ornamentales que tenía en un principio. Esta actuación, que tendrá un coste cercano a los tres millones de euros, se verá complementada con las obras de cerramiento del recinto con una valla, según Gavilán, «muy transparente» ideada por el arquitecto Manuel Ángel Quevedo.
Antes de que comiencen los trabajos de restauración, la Consejería de Medio Ambiente va a plantar 19 palmeras procedentes de otros puntos de la ciudad que, como la base de Alfonso XIII o el Hospital Militar, se encuentran en obras actualmente. Posteriormente, se procederá a la adecuación y mejora de los jardines.
Dadas las características y el montante de la iniciativa, el proyecto deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Comunidad Europea, por lo que el consejero de Medio Ambiente espera que la adjudicación se realice lo antes posible para poder iniciar las obras a medida que se acerque la Navidad.
También el presidente de la Ciudad confirmó el pasado 20 de julio que las obras de remodelación del Parque Hernández podrían adjudicarse en octubre, para que comiencen antes de final de año y estén terminadas en el plazo de doce meses. Respecto a la retirada de la valla perimetral, matizaba entonces Juan José Imbroda que había «división de opiniones» y que las dos opciones -la de quitarla y la de mantenerla- eran razonables e interesantes, «porque si se quitan los muros se integrará más en la ciudad, pero si se mantienen se cuidará mejor el parque y todas las reformas que se van a llevar a cabo».
Un mes antes, el propio consejero de Medio Ambiente, Ramón Gavilán, avanzaba a SUR que la Ciudad Autónoma estaba estudiando y reconsiderando el proyecto del arquitecto Manuel Ángel Quevedo que consiste en colocar en el parque una valla «prácticamente transparente» que actúa «como si no hubiese valla».
Espaldón
La Consejería de Medio Ambiente condiciona la reapertura del Espaldón del Puerto a la contratación de vigilantes de seguridad. Según Ramón Gavilán, es imposible mantener abiertas estas instalaciones sin nadie que las vigile, ya que nada más inaugurarse se robaron las barandillas de acero inoxidable.
Ramón Gavilán recordó que estas instalaciones se abrieron al público gracias a un convenio firmado por la Ciudad Autónoma y la Autoridad Portuaria y por el que el primero se comprometía a adecuar las instalaciones para hacerlas accesibles. El vandalismo y los robos obligaron a la Administración local a cerrar este paseo ante la imposibilidad de garantizar la seguridad en la zona.
Mantener abiertas estas instalaciones con la presencia 24 horas de vigilantes de seguridad costaría, según Gavilán, unos 6.000 euros al mes, de ahí que se esté estudiando una solución más barata al problema.
El jefe del Ejecutivo local y el presidente de la Autoridad Portuaria ponían el 30 de marzo de 2006 la primera piedra del paseo del Espaldón del Puerto, un proyecto que se ejecutó merced a un convenio firmado entre ambas instituciones.